<?xml version="1.0"?><!DOCTYPE rdf:RDF SYSTEM "http://dublincore.org/documents/2000/11/dcmes-xml/dcmes-xml-dtd.dtd"><rdf:RDF xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><rdf:Description about="https://trilogia.utem.cl/articulos/nuestros-rios-entre-el-extractivismo-y-el-espacio-publico/"><dc:title>Nuestros ríos: entre el extractivismo y el espacio público</dc:title><dc:date>2023-11-29</dc:date><dc:date>2023-11-29</dc:date></rdf:Description><article><front><journal-meta><journal-title>Nuestros ríos: entre el extractivismo y el espacio público</journal-title><issn>2452-5995</issn></journal-meta><article-meta><pub-date pub-type="pub"><day>29</day><month>11</month><year>2023</year></pub-date><volume>39</volume><numero>50</numero></article-meta></front><body><![CDATA[&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;RESUMEN&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;Este ensayo discute la importancia hist&oacute;rica en la provisi&oacute;n de recursos para la vida de los r&iacute;os Maipo y Mapocho en Santiago de Chile, muestra los conflictos actuales por construcciones, extracci&oacute;n de &aacute;ridos y falta de regulaci&oacute;n, y propone el fomento de alternativas ecol&oacute;gicas y de concientizaci&oacute;n ambiental para el dise&ntilde;o del espacio p&uacute;blico de ribera, con el fin de involucrar a la ciudadan&iacute;a en la conservaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n sostenible de estos recursos h&iacute;dricos.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;ABSTRACT&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;This essay examines the historical significance of the Maipo and Mapocho rivers as providers of life-sustaining resources in Santiago de Chile. It highlights current conflicts arising from construction, aggregate extraction, and a lack of regulation, proposing the promotion of ecological alternatives and environmental awareness in public space design, to engage citizens in the conservation and sustainable use of these water resources.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;1. ANTECEDENTES&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;La ciudad de Santiago est&aacute; dentro de la cuenca del r&iacute;o Maipo y es atravesada por dos cursos de agua que viajan desde la cordillera de los Andes hasta el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico. Esta agua se utiliza para generar electricidad, agua potable y alimentos, permitiendo el desarrollo de grupos humanos. Los r&iacute;os Maipo y Mapocho permitieron el desarrollo de distintas comunidades al interior de la cuenca, cuya data de ocupaci&oacute;n ronda los 12.000 a&ntilde;os (Cornejo, 2013). Las comunidades que habitaban la cuenca, antes del desarrollo de las grandes concentraciones urbanas, gracias a a&ntilde;os de coexistencia, lograron entender las din&aacute;micas de estos r&iacute;os, aprovechando sus servicios ecosist&eacute;micos para la provisi&oacute;n de bienes a trav&eacute;s del uso del recurso h&iacute;drico y la masa vegetal de sus bordes. Adem&aacute;s desarrollaron pr&aacute;cticas culturales asociadas con interacciones de tipo simb&oacute;lico y espiritual. Esta relaci&oacute;n funcional y cultural entre habitantes, evitaba construir en sus m&aacute;rgenes, resguardando a la poblaci&oacute;n de las crecidas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchos ciudadanos y ciudadanas de Santiago, al visitar zonas menos urbanizadas, como San Jos&eacute; de Maipo, dan cuenta de la preocupaci&oacute;n de observar lugares del r&iacute;o sumamente alterados debido a la extracci&oacute;n de &aacute;ridos. En ese sentido, distintas han sido las iniciativas que buscan visibilizar el r&iacute;o y darle un giro a la imagen que ten&iacute;amos/tenemos de &eacute;l. Algunas de ellas plantean que uno de los objetivos de este tipo de proyectos es la de volver a vincular a la ciudad y sus habitantes con los cuerpos de agua, y para conseguirlo se han comenzado distintas propuestas y proyectos de car&aacute;cter social y urbano, con el fin de conectar con la ciudadan&iacute;a ante este tipo de temas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta reflexi&oacute;n apunta a que algunas de las principales debilidades que se presentan son: por un lado, tener una visi&oacute;n extractiva sobre los cuerpos de agua que permiten la vida en la ciudad; y, por otro, carecer de iniciativas que busquen resignificar los r&iacute;os y fomenten que nuestras poblaciones no sigan entendiendo que el r&iacute;o es un vertedero de basuras y desechos o una fuente de recursos inagotables.&lt;br /&gt;
Actualmente, estos cuerpos de agua contin&uacute;an aportando m&uacute;ltiples beneficios a los habitantes de la cuenca, regulando la temperatura de zonas cercanas, albergando una riqu&iacute;sima biodiversidad e incluso alimentando lagunas artificiales al interior de parques que han aprovechado el potencial espacio p&uacute;blico de estas &aacute;reas. Por ejemplo, el Parque de la Familia, ubicado en Quinta Normal, construido en 2013, es un caso donde se introducen aguas del r&iacute;o Mapocho, dando lugar a una laguna artificial que se convierte en el coraz&oacute;n del parque.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;1.1. Los r&iacute;os como proveedores de materia prima para la industria de la construcci&oacute;n&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, los r&iacute;os tambi&eacute;n prestan servicios a la industria, en forma de recursos naturales para su extracci&oacute;n. En ese sentido, durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el sector de la construcci&oacute;n e infraestructura ha experimentado un particular incremento en la construcci&oacute;n de viviendas. As&iacute; lo refleja la cantidad de permisos de edificaci&oacute;n contabilizados por el Informe Inmobiliario para Santiago de la C&aacute;mara Chilena de la Construcci&oacute;n, con un total de 153.186 permisos de edificaci&oacute;n aprobados para viviendas (Hurtado y Lozano, 2021). Lo anterior sugiere una relaci&oacute;n con el incremento en la demanda de &aacute;ridos que se extraen desde estos cauces naturales, entre los que se cuentan ripio, bolones de piedra y arena para la fabricaci&oacute;n de hormig&oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La elaboraci&oacute;n de hormig&oacute;n es la principal causa de esta extracci&oacute;n de &aacute;ridos desde los cauces naturales de la cuenca, aumentando las presiones y amenazas hacia las funciones ecol&oacute;gicas de los r&iacute;os como corredores de biodiversidad. Tal como se constata en el Plan Maestro Borde R&iacute;os Mapocho y Maipo, del Ministerio del Medio Ambiente y ONU Medio Ambiente, las &ldquo;actividades como la extracci&oacute;n de &aacute;ridos, generan un impacto significativo en lecho y riberas de r&iacute;o, pudiendo modificar cursos y generar inundaciones y desbordes.&rdquo; (2021, p. 17).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas actividades afectan negativamente los cursos de los r&iacute;os y sus din&aacute;micas naturales. Por una parte, la remoci&oacute;n de la estructura del suelo del lecho de cada r&iacute;o, provoca sedimentaci&oacute;n y turbiedad de las aguas. Por otra, se alteran la estructura de microorganismos y la composici&oacute;n qu&iacute;mica del agua. Adem&aacute;s, la presencia de maquinaria pesada altera la estructura f&iacute;sica de los bordes de ribera, propiciando posibles deslizamientos de tierra o inundaciones por crecidas al entorno inmediato. Habitualmente, las explotaciones se localizan fuera de los m&aacute;rgenes de la ciudad o de las concentraciones urbanas, lo cual implica que el problema se mantiene invisibilizado para el conjunto de la poblaci&oacute;n. La remoci&oacute;n de &aacute;ridos no es percibida por los habitantes de la cuenca como un riesgo en las din&aacute;micas naturales de los r&iacute;os. Esto es un problema, ya que son los habitantes quienes debieran ser los principales interesados en su cuidado, ya que proveen de una multiplicidad de servicios ecosist&eacute;micos. Por tanto, en el actual escenario de sequ&iacute;a, donde estas lluvias intensas pero escasas ser&aacute;n m&aacute;s comunes, se vuelve una obligaci&oacute;n que quienes tienen margen legal en el cuidado de estos corredores desarrollen y potencien iniciativas que busquen proteger a los r&iacute;os y darles nuevas oportunidades a nuestra forma de convivir con ellos. Actualmente, el aumento de inundaciones y desbordes provocados por las nuevas condiciones clim&aacute;ticas, ha recordado a la ciudadan&iacute;a sobre su importancia dentro de la trama urbana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&uacute;n el presidente de la Junta de Vigilancia del R&iacute;o Maipo, el impacto de las alteraciones en el lecho de los r&iacute;os es alto:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Entre las consecuencias m&aacute;s preocupantes se cuentan el estrechamiento y degradaci&oacute;n del lecho. Espec&iacute;ficamente se ha observado un promedio de 35 cm/a&ntilde;o de degradaci&oacute;n, 15 m/a&ntilde;o de estrechamiento de la planicie de inundaci&oacute;n y un volumen de 39 millones de m3 de p&eacute;rdida neta de material desde el lecho (Baertl, 2023).&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos datos dan cuenta de la continua degradaci&oacute;n que este tipo de actividades generan sobre los r&iacute;os. Al entender a los r&iacute;os desde la l&oacute;gica extractiva se limita la posibilidad de desarrollar programas de dise&ntilde;o de ribera, con la posibilidad de crear parques lineales o corredores para actividades de uso p&uacute;blico adaptadas a las zonas periurbanas o rurales en los m&aacute;rgenes del r&iacute;o que tienen un alto potencial ecol&oacute;gico, hasta ahora infravalorado. Las huellas de las extracciones de &aacute;ridos generan espacios intersticiales, degradados en t&eacute;rminos ecol&oacute;gicos, los cuales f&aacute;cilmente pueden terminar siendo vertederos clandestinos, mermando o eliminando su potencial de transformaci&oacute;n en corredores ecol&oacute;gicos y/o parques lineales urbanos, que permitan un mejor v&iacute;nculo cultural entre los habitantes y sus r&iacute;os. Durante el &uacute;ltimo periodo de lluvias, entre julio y agosto de 2023, se pudo constatar c&oacute;mo los r&iacute;os se han convertido en verdaderos basurales, aumentando los efectos negativos de las crecidas y desbordes sobre los centros poblados cercanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este contexto, surgen distintas interrogantes: &iquest;qu&eacute; herramientas han desarrollado instituciones p&uacute;blicas para mitigar las consecuencias de la extracci&oacute;n de &aacute;ridos? y &iquest;qu&eacute; propuestas se han elaborado para proteger los m&aacute;rgenes del r&iacute;o y rescatar su potencialidad de espacios p&uacute;blicos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las interrogantes que se plantean tienen especial relevancia, pues se ha detectado que los m&aacute;rgenes del r&iacute;o Mapocho, en particular, han sido capaces de albergar programas de parques, al menos en sus tramos m&aacute;s urbanos. Un ejemplo es el parque Mapocho R&iacute;o de Quinta Normal (2022-2023), con una superficie 54 hect&aacute;reas que acompa&ntilde;an la parte poniente del r&iacute;o en la ciudad, respetando su trazado natural, incorporando programas que incorporan la flora nativa y el valor paisaj&iacute;stico del cuerpo de agua.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, en los afluentes que dan lugar al r&iacute;o Mapocho, el parque El Huinganal en la comuna de Lo Barnechea, construido en el a&ntilde;o 2022, desarrolla una interesante incorporaci&oacute;n del estero en su programa, donde &eacute;ste fluye a trav&eacute;s del parque, permitiendo a los visitantes reconocerlo e interactuar con sus aguas, para una conexi&oacute;n de la vida cotidiana y el juego con la naturaleza paisaj&iacute;stica local.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con esto se plantea que, si bien se desarrollan actividades extractivas que afectan el r&iacute;o, es necesario implementar las iniciativas que lo protejan e incorporen al espacio p&uacute;blico para as&iacute;, en el largo plazo, reconfigurar la percepci&oacute;n que tenemos de la relaci&oacute;n con los r&iacute;os a trav&eacute;s de iniciativas que involucren a la ciudadan&iacute;a con su cuidado, estudio e incorporaci&oacute;n al ideario colectivo.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;2. ALTERACI&Oacute;N DE LA RIBERA DE LOS R&Iacute;OS POR EXTRACCI&Oacute;N DE &Aacute;RIDOS. FRAGMENTACI&Oacute;N DE LA GOBERNANZA DE LOS R&Iacute;OS&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;Extraer materia prima desde los cauces de los r&iacute;os significa retirar rocas de distinto di&aacute;metro desde la capa superficial de cada cuerpo de agua y de la que pudiera estar bajo agua, removiendo grandes vol&uacute;menes de material p&eacute;treo, modificando irreparablemente la composici&oacute;n natural de cada r&iacute;o. Ra&uacute;l Figueroa indica que se trata de &ldquo;materiales p&eacute;treos, esto es, que tienen la calidad de piedra, diferenci&aacute;ndose entre ellos por su calibre y aptitud para la construcci&oacute;n&rdquo; (2000, p. 357).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pesar de los impactos de la actividad, hasta ahora no existe consenso en la legislaci&oacute;n chilena sobre los mecanismos de regulaci&oacute;n de la extracci&oacute;n de &aacute;ridos. Si bien la extracci&oacute;n de &aacute;ridos tiene lugar dentro de la Ley 19.300 del Ministerio de Medio Ambiente, del Decreto 2385 /1996, del Ministerio del Interior, y de otras normas que regulan situaciones puntuales enfocadas en la propiedad del suelo, la fiscalizaci&oacute;n de estas actividades se ve entorpecida por la falta de un solo cuerpo legal. Esto revela que, debido a la intervenci&oacute;n de m&uacute;ltiples organismos en la gesti&oacute;n de la problem&aacute;tica, surgen irregularidades y, en algunos casos, actividades ilegales de extracci&oacute;n de &aacute;ridos en los r&iacute;os. Estas pr&aacute;cticas se benefician de la insuficiente fiscalizaci&oacute;n y la falta de coordinaci&oacute;n en la legislaci&oacute;n vigente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las consecuencias han sido un importante n&uacute;mero de efectos en el paisaje y medioambiente, como la modificaci&oacute;n de la topograf&iacute;a natural, la erosi&oacute;n de los suelos, la eliminaci&oacute;n de la cobertura vegetal, los encauzamientos de los r&iacute;os, la reducci&oacute;n del perfil natural de cada cauce, la desaparici&oacute;n de los l&iacute;mites de los cuerpos de agua, entre otros. Adem&aacute;s, a mediano plazo, se termina por debilitar las estructuras de ingenier&iacute;a que atraviesan estos corredores, aumentando los riesgos en las pr&oacute;ximas crecidas que estos r&iacute;os experimenten.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pese a los efectos negativos, la extracci&oacute;n contin&uacute;a. A&uacute;n teniendo en cuenta los efectos negativos de la extracci&oacute;n desmedida e irregular de los &aacute;ridos que componen el r&iacute;o, esta actividad contin&uacute;a. Un factor bastante importante es que esta actividad representa una importante fracci&oacute;n de la econom&iacute;a nacional, tal es el caso que, seg&uacute;n indica Sotomayor (2009, p. 21): &ldquo;la industria del &aacute;rido representa un negocio de aprox. 150 MMUS$/a&ntilde;o, con un volumen de ventas anual de 22 millones de m3, equivalente a un consumo de 1,1 ton/hab. x a&ntilde;o&rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los &aacute;ridos de nuestros r&iacute;os, &iquest;&uacute;nica fuente de recursos para el sector de la construcci&oacute;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para mitigar las problem&aacute;ticas asociadas con la extracci&oacute;n de arena para la creaci&oacute;n de hormig&oacute;n y la contaminaci&oacute;n por desechos, se han estado desarrollando distintos m&eacute;todos para la reutilizaci&oacute;n de esta materia prima. Algunos ejemplos son los &aacute;ridos reciclados que, bien gestionados y utilizados de manera estrat&eacute;gica, ofrecen soluciones como las llevadas a cabo desde 2019 en Aeropuerto Diego Aracena, de la ciudad de Iquique, donde en lugar de demoler las losas de hormig&oacute;n del complejo y convertirlos en desechos, se tom&oacute; la decisi&oacute;n de triturarlos y reutilizarlos como elementos de relleno para la construcci&oacute;n del terrapl&eacute;n que nivela el terreno ubicado al norte de la pista de aterrizaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la par de la iniciativa anterior, se han propuesto nuevos materiales constructivos, tal es el caso del hormig&oacute;n con fibras pl&aacute;sticas, como reemplazo del &aacute;rido grueso. Utilizado mayoritariamente en pavimentos, este es muy beneficioso en dos grandes aspectos: (1) la permeabilizaci&oacute;n del agua, para que as&iacute; pueda pasar a trav&eacute;s de &eacute;l para llegar a la tierra y producir un menor desperdicio; y (2) en la disminuci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n, ya que las fibras de pl&aacute;stico que contiene provienen de procesos de reciclaje, disminuyendo el exceso de pl&aacute;stico desechado y la emisi&oacute;n de gases a la atm&oacute;sfera que produce el hormig&oacute;n convencional, los que a su vez provocan m&uacute;ltiples efectos negativos en los ecosistemas naturales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&uacute;n S&aacute;nchez et al. (2014) los hallazgos sobre adici&oacute;n de pl&aacute;stico al hormig&oacute;n, en condiciones frescas y una vez que se ha endurecido, sugieren que los agregados pl&aacute;sticos son apropiados para su empleo en la industria de la construcci&oacute;n. Cuando est&aacute;n frescos muestran que, a pesar de que la forma desigual y puntiaguda de los agregados multicapa de pl&aacute;stico complica el manejo del concreto, reduciendo su asentamiento es factible lograr una fuerte adhesi&oacute;n entre las part&iacute;culas y emplear esta combinaci&oacute;n en la fabricaci&oacute;n de elementos prefabricados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Proyectos educativos en nuestros r&iacute;os, una segunda oportunidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un ejemplo notable de las iniciativas educativas mencionadas previamente es la Fundaci&oacute;n Mapocho Vivo, activa desde 2019. Joaqu&iacute;n Moure, fundador de la organizaci&oacute;n, durante una jornada muralista se percat&oacute; de la gran cantidad de biodiversidad que albergan estos cuerpos de agua. En una entrevista realizada en la plataforma Archdaily en 2022, esta organizaci&oacute;n declara que:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;La realizaci&oacute;n de jornadas educativas con diferentes grupos etarios han logrado retirar en un periodo de doce meses, un total de ocho toneladas de basura desde sus riberas, adem&aacute;s, indican que en los registros de flora y fauna que han llevado a cabo en sus actividades, se pudieron identificar m&aacute;s de 150 especies de flora y fauna nativas presentes en el r&iacute;o, reafirmando la consideraci&oacute;n de la Regi&oacute;n Metropolitana como un punto de inter&eacute;s con respecto de la biodiversidad almacenada en ella (Riquelme, 2022).&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las actividades que realiza esta fundaci&oacute;n promueven en las nuevas generaciones y en las actuales, una forma distinta de entender el rio, sus din&aacute;micas ecol&oacute;gicas, sus ciclos naturales. Asi como la importancia del rol de un r&iacute;o como parte de un sistema mayor dentro de la cuenca del Maipo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este tipo de iniciativas ciudadanas aporta a que las comunidades perciban que estos espacios son posibles vertederos, contribuyendo al deterioro de los tramos m&aacute;s bajos del r&iacute;o. Sin que esto quiera decir, que a la vez no se deba avanzar hacia una fiscalizaci&oacute;n y regularizaci&oacute;n de esta actividad extractiva, y que quienes administran estos espacios deben promer iniciativas que busquen potenciar nuevos usos de estos r&iacute;os, aportando valor a los servicios ecosist&eacute;micos que entregan estos corredores, muchos de los cuales no son aprovechados por el grueso de la poblaci&oacute;n que habita la cuenca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ejemplos como el de Fundaci&oacute;n Mapocho Vivo constituyen una nueva oportunidad para quienes habitamos la cuenca y no reconocemos el valor ni la importancia de estos cuerpos de agua, para avanzar a una ciudad que incorpore dentro de su metabolismo las din&aacute;micas propias de estos corredores y se involucre en su protecci&oacute;n y conservaci&oacute;n, para el beneficio de todos y todas.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;3. SIN NUESTROS R&Iacute;OS NO ES POSIBLE LA CIUDAD&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;El an&aacute;lisis de la relaci&oacute;n entre los r&iacute;os Maipo y Mapocho y la ciudad de Santiago nos ofrece una valiosa lecci&oacute;n sobre la importancia de estos cuerpos de agua en nuestras vidas y la necesidad urgente de tomar medidas para su preservaci&oacute;n y uso sostenible. Los r&iacute;os han sido mucho m&aacute;s que meras fuentes de recursos naturales; han sido los pilares fundamentales de la historia y el desarrollo de la comunidad en la regi&oacute;n. Para salvaguardar estos r&iacute;os y asegurar que contin&uacute;en brindando sus servicios ecosist&eacute;micos, es imperativo que los distintos actores involucrados tomen medidas concretas:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1) El Estado y las normativas: el gobierno y las autoridades reguladoras deben asumir papeles m&aacute;s activos en la protecci&oacute;n de los r&iacute;os. Esto implica la implementaci&oacute;n de regulaciones m&aacute;s estrictas que aborden la extracci&oacute;n de &aacute;ridos y la protecci&oacute;n de los ecosistemas acu&aacute;ticos. La creaci&oacute;n de un cuerpo legal unificado que ordene estas actividades es esencial para garantizar una fiscalizaci&oacute;n efectiva. Adem&aacute;s, es crucial que se desarrollen pol&iacute;ticas y planes de manejo sostenible que consideren no s&oacute;lo la econom&iacute;a, sino tambi&eacute;n la conservaci&oacute;n de estos recursos naturales.&lt;br /&gt;
2) Municipios con planes de educaci&oacute;n y fiscalizaci&oacute;n: los municipios que limitan con nuestros r&iacute;os desempe&ntilde;an papeles clave en la educaci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en relaci&oacute;n con la importancia de los r&iacute;os. Deben implementar programas de educaci&oacute;n ambiental que promuevan la conciencia sobre la conservaci&oacute;n de los r&iacute;os y sus entornos. Asimismo, deben ejercer una fiscalizaci&oacute;n m&aacute;s rigurosa para garantizar el cumplimiento de las regulaciones existentes y sancionar cualquier actividad ilegal o perjudicial para los r&iacute;os.&lt;br /&gt;
3) La industria de la construcci&oacute;n: el sector de la construcci&oacute;n debe asumir su responsabilidad y contribuir a la conservaci&oacute;n de los r&iacute;os. Esto implica la b&uacute;squeda activa de alternativas al hormig&oacute;n convencional y la adopci&oacute;n de pr&aacute;cticas m&aacute;s sostenibles en la extracci&oacute;n de materiales. Los acuerdos de mitigaci&oacute;n y el compromiso con un uso responsable de los recursos naturales son esenciales. Las empresas pueden liderar el cambio al adoptar pr&aacute;cticas que reduzcan su impacto ambiental y promover la restauraci&oacute;n de &aacute;reas afectadas.&lt;br /&gt;
4) Comunidades y organizaciones sociales: la sociedad civil y las organizaciones ambientales desempe&ntilde;an un papel crucial en la promoci&oacute;n de la concienciaci&oacute;n y la acci&oacute;n en favor de los r&iacute;os. Deben posicionarse como defensores de la conservaci&oacute;n de estos recursos naturales y trabajar en conjunto con las autoridades y la industria para lograr soluciones efectivas. Tambi&eacute;n pueden participar activamente en proyectos de limpieza y restauraci&oacute;n de las riberas de los r&iacute;os, como lo ha hecho la Fundaci&oacute;n Mapocho Vivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &uacute;ltima instancia, la preservaci&oacute;n de los r&iacute;os Maipo y Mapocho es una responsabilidad compartida que requiere un enfoque colaborativo y transversal. La protecci&oacute;n de estos cuerpos de agua no s&oacute;lo es esencial para la biodiversidad y el medio ambiente, sino tambi&eacute;n para el bienestar de la comunidad, que depende de ellos. Ejemplo de lo anterior es lograr que normativas que regulan el uso del suelo se incorporen los dispositivos necesarios para que las comunidades locales participen efectivamente en la gesti&oacute;n del agua y el ordenamiento territorial, potenciando los espacios donde quienes habitan el suelo y sus problem&aacute;ticas puedan vincularse con las soluciones. La reflexi&oacute;n positiva y la toma de acciones concretas por parte de todos estos actores pueden abrir un camino hacia la recuperaci&oacute;n y el uso sostenible de nuestros r&iacute;os, permiti&eacute;ndonos disfrutar de sus beneficios durante generaciones venideras.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;Baertl, L. (22 de agosto de 2023). El r&iacute;o Mapocho, en situaci&oacute;n grave. Ciper [on line]. https://www.ciperchile.cl/2023/08/22/el-rio-maipo-en-situacion-grave/.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Cornejo, L. (2013). Santiago Prehisp&aacute;nico. Patrimonio Arqueol&oacute;gico de la Regi&oacute;n Metropolitana. Santiago de Chile: Museo Chileno de Arte Precolombino: Gobierno Regional Metropolitano&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Figueroa, R. (2000). R&eacute;gimen legal de la extracci&oacute;n de &aacute;ridos. Revista de derecho administrativo econ&oacute;mico, II(2), 357-383.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Hurtado, J. y Lozano, F. (2021). Informe Sector Inmobiliario en el Gran Santiago. https://cchc.cl/uploads/archivos/archivos/informe-37-2021-3-actividad-del-sector-inmobiliario-del-gran-santiago.pdf.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Ministerio del Medio Ambiente y ONU Medio Ambiente (2021). Plan maestro borde r&iacute;os Mapocho y Maipo. Comunas: Pe&ntilde;aflor, Talagante, El Monte e Isla de Maipo (1&ordf; ed.). Gobierno de Chile, Ministerio del Medio Ambiente, proyecto GEF, Corredores Biol&oacute;gicos de Monta&ntilde;a. https://gefmontana.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2021/06/PLAN-MAESTRO-Borde-Rios_gefmontana-1.pdf.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Riquelme, V. (28 de octubre de 2022). Mapocho Vivo: Un proyecto que busca rehabilitar el cauce urbano de Santiago de Chile. Archdaily [on line]. https://www.archdaily.cl/cl/991149/mapocho-vivo-un-proyecto-que-busca-rehabilitar-el-cauce-urbano-de-santiago-de-chile.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;S&aacute;nchez, I. S.; Oshiro, A. y Positieri, M. (2014). The use of recycled plastic in concrete: An alternative to reduce the ecological footprint. Revista de La Construcci&oacute;n, 13(3), 19-26.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Sotomayor, L. (2009). Gu&iacute;a de condiciones medioambientales a considerar para el dise&ntilde;o de una planta de extracci&oacute;n y procesamiento de &aacute;ridos. http://cybertesis.uach.cl/tesis/uach/2009/bmfcis7181g/doc/bmfcis7181g.pdf.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
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